Planificá, generá con IA, producí, aprobá, publicá y medí — todo en un solo lugar, con métricas reales de Instagram. Se acabaron las planillas, el WhatsApp desordenado y las capturas de pantalla.
Cada pieza de ContentOS resuelve una parte puntual del trabajo diario de la agencia — y todas comparten el mismo contexto de marca.
La ficha de cada marca, organizada en pestañas: Datos, Manual de marca, Comunicación y Negocio.
Planificación visual con estados: Borrador, En revisión, Aprobado, Programado, Publicado.
Botones de acción que usan el contexto real de la marca — y ahora también miran las imágenes de tus carruseles.
Banco de Ideas y Biblioteca de Copys: todo reutilizable y filtrable por marca.
Tablero de tareas del equipo: Pendiente, En curso, Bloqueada, Hecha — con fecha límite y responsable.
Funciona como un Drive: carpetas, espacio de agencia y notas buscables.
En revisión, Aprobadas, Rechazadas con motivo — y una vista simplificada para el cliente final.
Impresiones, alcance, interacciones y engagement, con evolución diaria medida en automático.
La IA analiza los números y te dice qué funciona, qué no, y qué oportunidades hay.
Publica lo programado, mide métricas, arma informes — y ahora también te avisa lo que necesita tu atención.
El plan general de la marca: objetivo, público, tono y pilares de contenido.
Previsualizá cómo se va a ver el feed antes de publicar nada.
Armá campañas completas con varias publicaciones coordinadas entre sí.
Agendá y llevá registro de las reuniones con cada cliente.
El informe general de cada marca, generado solo el día 1 de cada mes, listo para el cliente.
No solo cuánto te tienen que pagar — también en qué se te va la plata y qué cliente realmente te conviene.
Entrás con tu email o con Google. Las contraseñas las maneja un proveedor de identidad seguro, sin que tengas que ocuparte de eso.
Armás tu espacio de trabajo y quedás automáticamente como Administrador, con control total sobre equipo, marcas y configuración.
Agregás tus clientes con rubro, contacto, redes, paleta de colores y tono de comunicación.
Para cada marca cargás objetivo, público, tono y pilares de contenido — la base que después alimenta a la IA.
Sumás a tu gente con el rol que corresponda: community manager, diseñador, copywriter, analista o cliente.
Los permisos se aplican en toda la app — menú, rutas y servidor — así que nadie ve ni toca de más. Sirve igual para un freelance solo que para un equipo de agencia completo.
Ve y gestiona todo: marcas, equipo, permisos y facturación de la agencia.
Planifica el calendario, coordina tareas y arma la estrategia de cada marca.
Sube el material a Archivos y deja las piezas listas para cada publicación.
Escribe y guarda copys, hooks y guiones en la Biblioteca de Copys.
Sigue las métricas reales y arma los informes mensuales de cada marca.
Entra a su portal simplificado y aprueba o rechaza sin ver el resto de la agencia.
Si trabajás como freelance para más de una agencia, o sos consultor de varios equipos, cambiás de agencia desde un selector — con el rol que te corresponda en cada una. Los datos de una nunca se mezclan con los de otra.
No es un chat genérico: cada generación parte de la estrategia y el público real de la marca.
Los números salen directo de Instagram, medidos todos los días, sin que nadie tenga que sacar una captura.
Estrategia, tareas, archivos y aprobaciones viven juntos, ligados a la misma publicación.
El cliente entra a su portal, aprueba o rechaza con motivo, y ahí termina su parte.
Somos cuatro estudiantes que unimos marketing digital y desarrollo de sistemas para resolver algo que vimos de cerca: las agencias chicas gestionando todo a los saltos, entre Excel y WhatsApp. Dos pensando en cómo lo vive una agencia día a día, y dos construyendo la tecnología para que eso deje de pasar.
Piensa cada campaña desde el problema real de la agencia.
Convierte la estrategia en algo que se entiende de una.
Arma la arquitectura para que todo funcione sin trabarse.
Resuelve lo que se rompe, antes de que se note.
Todos incluyen calendario, IA de contenido y métricas de Instagram. La diferencia está en cuánto podés escalar.